Un número impreso no siempre es el importe final. La moneda, los impuestos, el servicio, los precios según mercado y las indicaciones por persona pueden cambiar lo que aparece en la cuenta.
Pasos prácticos
1. No separes la moneda del número
Lee el símbolo o la abreviatura de la moneda junto con la cifra. Símbolos parecidos pueden corresponder a monedas distintas, y puede usarse una coma decimal donde tú esperas un punto. No conviertas el importe hasta saber de qué moneda se trata.
2. Mira encima y debajo de la lista de precios
Los restaurantes suelen indicar los impuestos, el servicio, el cubierto, el pedido mínimo o el pago solo en efectivo en la cabecera, al pie o en un recuadro con letra pequeña. Traveler Menu extrae los precios visibles de cada plato, pero no debe tomarse como una calculadora completa de la cuenta.
3. Reconoce los precios variables
Expresiones como «precio de mercado», «precio del día» o «por peso» indican que el importe puede no ser fijo. Pregunta el precio de hoy y la unidad antes de pedir. Un precio junto a 100 g no es necesariamente el precio del plato entero.
4. Distingue el precio unitario de la cantidad
Comprueba si una cifra se refiere a una pieza, una persona, un combo, una botella o un peso indicado. Si varios tamaños comparten una misma línea, asocia cada precio con su tamaño impreso antes de elegir la cantidad.
5. Confirma antes de pagar
Compara el tique con el menú impreso y con la cantidad que has elegido. Pide al personal que te explique cualquier concepto que no reconozcas. Los impuestos y las costumbres sobre el servicio varían según el país y el local, así que ninguna guía puede sustituir a los avisos vigentes del restaurante.
Recuerda
Ejemplo: en «12 / 18 — pequeño / grande», cada precio corresponde al tamaño que ocupa la misma posición; no des por hecho que ambos números se refieren a una sola ración.